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ISLA DE LANZAROTE

 

SEGUIDILLAS: variante de las seguidillas muy característica de esta zona. Es cantada por varios solistas sucesivamente sin que medie entre ambos ninguna frase instrumental.  

 

BENITO CABRERA HERNÁNDEZ, El folklore de Lanzarote. 

Numerosas referencias en la literatura y en las descripciones narrativas dejan constancia de la antigüedad de las seguidillas. En el cancionero poético-musical denominado "De Palacio", de la época de los Reyes Católicos, se manifiestan los primeros indicios de lo que serían las seguidillas musicales, si bien como estrofa literaria se conocía desde mediados del siglo XV.

A pesar de no existir una base clara para determinar con exactitud su procedencia, todos los autores coinciden en atribuir el origen de este género en la Mancha, zona desde la cual las seguidillas se extendieron por un amplio marco geográfico a través de infinidad de variantes nominadas con gran número de apelativos.

Las seguidillas conejeras presentan no pocas dificultades al que desee interpretarlas, ya que -sobre todo, desde hace algunos años- están reservadas para cantadores con registros agudos. Son cantadas por varios solistas (tantos como se quiera), en orden sucesivo sin que medie entre uno y otro ninguna frase instrumental. Cabe destacar la singular variante denominada "Seguidillas Robadas", llamadas así porque se comienza cantando con el último verso de la estrofa que se ha entonado inmediatamente antes, de la siguiente forma:

 

Tienes unos ojitos

y unas pestañas

y una boca embustera

con que me engañas

Primer cantador

Con que me engañas

Yo de eso no se nada

pero discurro

que la carga pesada

la lleva el burro

Segundo cantador

La lleva el burro

Para hacer un buen baile

Se necesita

La guitarra y el timple

La botellita

Tercer cantador

etc.

  

 

Por último, no podemos dejar de recordar a uno de los poetas populares más importantes de nuestras islas: Víctor Fernández Gopar, salinero de las Breñas que, aún siendo analfabeto, compuso una importante cantidad de seguidillas, magnifico ejemplo de la más excelente capacidad creativa y literaria. Su obra, conocida como "Seguidillas del Salinero", constituye un patente testimonio lírico de una época en la que abundaban las injusticias sociales. Recopiladas y editadas por el escritor conejero Agustín de la Hoz, han sido un filón al que han acudido numerosos grupos de toda Canarias para realizar diversos trabajos discográficos. He aquí algunos ejemplos:

 

Si hay alguno que tenga

trapo en lejía

líbrese que lo sepa

la lengua mía

 

Porque lo dirá

porque no dice mentira

ni calla verdad

 

Dirán que está mi lengua

Perjudicando

porque dice las cosas

que están pasando

 

Remediarlo pudiera

quien se estomaga

para que no las diga

que no las haga

 

Y el que por tal sistema

se descontenta

es porque quien se quema

come pimienta

 

JOSE ANTONIO PEREZ CRUZ, Los símbolos de la identidad canaria

Otro género muy común y difundido por toda la geografía isleña. Todos los estudios coinciden en que su procedencia está en el centro de la Península Ibérica. De este genero hay variantes muy características y espectaculares en las islas, a las que ya identifican con el sonar de las primeras notas. En Tenerife las han unido a las folías y saltonas, todo para poder ejecutar en el menor tiempo posible la mayor cantidad de bailes en los escenarios de los antiguos concursos de la Sección Femenina. Dentro del canto está el arte que consiste en saber robar el final de la copla de una solista a otro, cosa que pasa también en las "Seguidillas robadas" o de coro del norte de Gran Canaria. Precisamente de esta isla son las famosas de cuadro, en las que al final de las coplas se invitan a acompañar con las palmas la pausa para llegar a la siguiente copla y para terminar, tanto por los bailadores como por el público. Las de Lanzarote con el toque y canto especial conejero, invitan a marcar los giros un tanto agresivos y vistosamente llamativos, que se contraponen a las cadentes de Fuerteventura, similares a las "robadas" de Gran Canaria.

 

MALAGUEÑAS: Actualmente se interpreta en Lanzarote unas malagueñas muy vistosas, llenas de virtuosismo por parte de los bailadores con grandes saltos y variaciones. Esta variación sobre las malagueñas es muy reciente, fue introducida por el grupo conejero Los Campesinos. Hoy se interpreta conformando parte del folklore tradicional de esta Isla, y el pueblo Canario las identifica como parte suya.

 

SORONDONGO: D. José María Gil, músico popular natural de Galdar (Gran Canaria) afincado en Lanzarote en los años 50, introdujo la música del sorondongo que se interpretaba en el noroeste de Gran Canaria (la danza se había perdido en esa zona, aunque se conservaba en otras) a traves de la agrupación lanzaroteña "Ajei", donde se le incorporó una danza basada en los pasos de las seguidillas conejeras, por lo que puede considerarse una danza de reciente implantación, fruto de la recreación. Compás ternario.